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Ella me liberó… sin saberlo

Diario de una Consteladora – Por Katheryne J. Robles



Mi mamá siempre creyó que una mujer debía estar con un solo hombre toda su vida. Así se lo enseñaron, así lo hizo, así lo vivió.


Yo nunca me lo cuestioné… hasta que un día, sin saber cómo, me vi repitiendo su historia.


Mi relación de pareja era TÓXICA, sofocante, cargada de celos, infidelidades y dolor. Lo intenté todo para salir… pero algo más fuerte que yo me hacía quedarme. Sentía vergüenza, no podía contarlo, vivía en silencio, fingiendo que todo andaba bien.

 

Mi mamá vivía en provincia y yo en Lima por mis estudios. Y cada cierto tiempo me visitaba.


En una de esas tantas visitas se dio cuenta que algo andaba mal en mi relación de pareja, ya más empoderada por lo que ella misma había vivido, me miró con ternura y decisión… y me dijo algo que cambió mi vida:


“DÉJALO... A mí me dijeron que una mujer solo debe estar con un solo hombre… y yo lo hice. Pero eso no me dio la felicidad. Tú aún puedes elegir DIFERENTE. Anda con uno, con otro, conoce, disfruta, pero sé feliz. Haz lo que YO NO PUDE HACER”.

Nos abrazamos. Lloramos sentadas sobre la cama de ese cuartito alquilado en Los Olivos, donde estudiaba para forjarme un futuro.


En ese momento no entendí lo que acababa de pasar… pero hoy, como consteladora, lo reconozco con el alma:


Mi madre me liberó (y más adelante lo hizo de nuevo, te lo cuento en el siguiente capítulo)

Me dio el permiso para dejar de repetir su historia

Y me bendijo, sin saberlo, para vivir algo DISTINTO.


Pocos días después, ella regresó a Cerro de Pasco…


Y yo, por primera vez, sentí que tenía la fuerza suficiente para TERMINAR esa relación.


No hubo drama. No hubo oposición. Solo paz.


Esa paz que llega cuando algo se acomoda adentro.


Decidí estar SOLA. Y no por miedo, ni por necesidad.


ESTABA BIEN CONMIGO.


Ya NO buscaba pareja para LLENAR UN VACÍO.


Algo en mí había cambiado para siempre.


Me liberaron de una lealtad familiar. 

Pero…


¿Qué son las lealtades familiares?


Una lealtad familiar es un vínculo invisible que nos hace REPETIR la historia de alguien de nuestro sistema, muchas veces por amor inconsciente.


Es así como REPETIMOS relaciones rotas, infidelidades, silencios, abandonos o sacrificios que no son nuestros.


No lo hacemos por masoquismo… lo hacemos por fidelidad inconsciente. 


El alma piensa:



PERO el amor adulto NO se demuestra repitiendo… se demuestra liberando y haciéndolo diferente. 


¿Y si alguien te libera sin saberlo?


Mi mamá, sin formación, sin constelar, sin frases preparadas… me dijo lo que en constelaciones familiares llamamos una frase sanadora.


Y eso fue suficiente.


Esa noche, esa cama, ese llanto compartido… fue una constelación viva.


Porque las constelaciones no solo ocurren en talleres.


La vida también constela cuando el alma está lista.


Pero cuando no lo hace, cuando darte cuenta no basta, cuando la acciones que tomas no son suficientes, ahí es cuando necesitamos buscar conscientemente un profesional que nos ayude a LIBERAR.


Y para eso están las sesiones y los talleres.


Para soltar, liberar y honrar… sin quedarnos atrapadas en lo que NO nos pertenece.


Te dejo aquí un ejercicio sanador para que puedas LIBERARTE tú también de esta lealtad en el amor.


Hoy, desde tu alma, puedes elegir.


Las lealtades familiares son invisibles… pero PESAN.


Nos atan a historias que NO son nuestras, y nos alejan de lo que sí queremos vivir.


En el Pack Sanar para Prosperar trabajo a profundidad estas lealtades amorosas desde el adulto, con talleres sobre amor propio y pareja, para que puedas construir una historia DIFERENTE sin cargar con la de tu mamá, tu abuela o tu linaje.


Y si deseas constelar directamente tu caso, también puedes agendar una sesión individual.


Y recuerda:

Lo que se ordena adentro, florece afuera.


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