Cuando el éxito llegó… después de tomar a PAPÁ y a MAMÁ
- Katheryne J. Robles

- 1 sept 2025
- 3 Min. de lectura
Diario de una Consteladora – Por Katheryne J. Robles
Siempre había pensado que el éxito era para otros.
Yo me esforzaba, leía, estudiaba, probaba… pero NADA funcionaba del todo.
Y entonces, después de un proceso profundo de sanación con mis padres, pasó algo que parecía insignificante pero lo cambió todo: GANÉ UN SORTEO.
Parece algo trivial, ¿no?
Pero para mí, que nunca había ganado nada antes, fue un símbolo de mi avance.
Era como si la vida dijera:
“Ahora que estás en tu lugar… te empiezo a bendecir.”
Había hecho un taller para SANAR con mi PAPÁ.
Lloré, escribí, solté juicios.
Lo tomé en mi corazón, NO como esposo de mi mamá, sino como MI PADRE.
Y ese movimiento invisible… movió todo lo demás.
Después de eso, llegaron nuevas oportunidades.
Mi relación con mis papás mejoró.
Nos entendíamos más, nos reíamos más, nos sentíamos en paz.
Y lo que más me sorprendió fue esto:
Sanar con mis padres no solo alivió mi corazón… también ordenó mi destino.
Todo lo que antes parecía cuesta arriba, comenzó a fluir.
Y ahí entendí: Era que estaba TOMANDO mi lugar como HIJA.
Sentí GRATITUD. No de esa que se dice por educación. Una gratitud viva, genuina, luminosa.
También sentí SEGURIDAD.
Y algo que no había sentido en mucho tiempo: CONFIANZA en MÍ misma.
Hoy puedo decir con el corazón tranquilo:
Me va bien.
Me siento sostenida.
Y tengo el privilegio de guiar a otros por este camino.

TOMAR a ambos padres: el camino hacia la PROSPERIDAD INTERIOR
En constelaciones familiares, la vida viene de dos direcciones: mamá y papá. Y para tomarla completa, necesitamos mirar a AMBOS con el mismo respeto y amor.
NO se trata de justificar sus errores, sino de RECONOCER que sin uno de ellos, simplemente no estaríamos aquí.
¿Qué ocurre cuando preferimos a uno?
Cuando nos aliamos con mamá y excluimos a papá, solemos desconfiar del mundo, sabotear el éxito o evitar lo masculino.
Cuando preferimos a papá y juzgamos a mamá, tendemos a rechazar nuestra energía femenina, nuestro cuerpo, nuestra capacidad de cuidado y receptividad.
En ambos casos, la vida SE DIVIDE dentro de nosotros. Y esa división se refleja en nuestras relaciones, economía, salud o propósito.
¿Por qué tomar a ambos por igual?
Porque la mitad de tu alma viene de mamá y la otra mitad de papá.
Tomarlos por igual es:

Esto es un proceso… y no se camina SOLA.
Sanar con mamá o papá no sucede con una frase ni con una sola visualización. Es un camino que toca capas profundas:
La niña que fuiste.
La mujer que se construyó sobre una herida.
Las creencias que se formaron desde el dolor.
Los patrones que se repiten incluso sin darte cuenta.
Por eso es tan importante hacerlo con guía, contención y pasos amorosos.
Porque el alma SANA en compañía…
y más rápido cuando se siente SOSTENIDA.
Si estás leyendo esto y sientes que algo te falta, que ya hiciste muchos cursos, muchas terapias… pero aún no logras avanzar del todo… tal vez tienes que ir al origen, donde todo comenzó, con PAPÁ Y MAMÁ.
En el Pack Sanar para Prosperar encontrarás un taller profundo sobre mamá y papá, diseñado para trabajar este proceso a tu ritmo, desde el alma, con ejercicios guiados, visualizaciones y frases que ordenan.
Y si prefieres una mirada más directa y personalizada, puedes agendar una sesión individual de constelaciones familiares.
Y recuerda:
Lo que se ordena ADENTRO, florece AFUERA.


Comentarios