La lealtad que no nos dejó viajar
- Katheryne J. Robles

- 1 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Diario de una Consteladora - Katheryne J. Robles
Mi hermano estaba en la academia de fútbol de la selección de Unión Comercio, un equipo conocido en Perú.
Tendrían un campeonato en Colombia y él sería el PRIMERO EN LA FAMILIA en viajar fuera del país.
NADIE, ni del lado materno ni del paterno, había viajado antes.
Él sería el que lo haría diferente.
Todos estábamos emocionados, llenos de ilusión.
La encargada de los pasajes nos había dicho varias veces que debíamos llegar al aeropuerto cinco horas antes, porque así se hace en vuelos internacionales.
Pero como nunca habíamos viajado, no le dimos importancia.
Actuamos como si fuéramos expertos y llegamos tarde, casi como si se tratara de tomar un bus.
Cuando llegamos, nos dijeron que no podía embarcar.
HABÍA PERDIDO EL VUELO...
Triste, pagó la penalidad y reprogramó para el día siguiente.
Ese vuelo fue cancelado. La aerolínea le dio otro.
Y en el tercer intento, cuando parecía que por fin todo saldría bien, lo sentaron en el avión… y horas después lo bajaron por fallas mecánicas.
El vuelo nunca despegó.
Mi hermano, cansado y frustrado, pidió el reembolso. Decidió no viajar.
La lealtad inconsciente había ganado.
Al principio dijimos: “qué mala suerte”, y luego: “debe ser por algo”.
Como tantas veces se dice cuando no entendemos lo invisible.
Pero el alma sabe.
Y con el tiempo comprendí que mi hermano estaba siendo profundamente leal a nuestra familia.
Porque si nadie del sistema había viajado antes, su inconsciente le decía:
“¿Cómo tú sí te atreves a hacer lo que nadie hizo?”
Y así, tres veces, la vida lo detuvo… para que siguiera perteneciendo. Para decirle al sistema:
“Tranquilos, soy uno de ustedes. No me voy tan lejos"
Años después, cuando viajé por primera vez a Panamá, entendí lo mismo en carne propia.
Yo SÍ logré salir del país, pero fue un viaje problemático desde el inicio.
Hubo conflictos con el grupo, las habitaciones estaban a mi nombre sin que yo lo supiera, me quedé sin dinero y los últimos días comí papas fritas con agua.
Y como si fuera poco… todas las fotos del viaje se borraron.
Era como si ese viaje NUNCA hubiera existido.
Esa era mi versión de la misma lealtad:
“Si nadie viajó, yo tampoco merezco disfrutar de hacerlo”.
Incluso en viajes dentro del país sentía CULPA.
Pensaba todo el tiempo en mis padres, deseando que estuvieran ahí, sin poder disfrutar plenamente.
Con los años entendí que lo que viví no fue casualidad, sino una lealtad invisible que me impedía expandirme, por miedo a separarme del clan.
A veces creemos que viajamos solos, pero en realidad… llevamos a toda la familia en la maleta.
SABIDURÍA SISTÉMICA
En las Constelaciones Familiares, el padre representa el mundo, el impulso, el movimiento, la expansión.
Cuando NO TOMAMOS plenamente la energía de PAPÁ, nuestra vida tiende a quedarse estática:
NO viajamos, NO emprendemos, NO exploramos.
VIAJAR es un acto profundamente SIMBÓLICO.
Es decirle al sistema familiar:

Salir del nido no es romper con la familia, es HONRARLA desde el adulto que sabe que pertenecer NO significa quedarse detenido.
Cada vez que nos atrevemos a cruzar fronteras, internas o externas, el alma se libera un poco más.
Y a veces, esa liberación también ABRE CAMINOS a las generaciones que vienen.
Preparé un ejercicio sanador para ustedes, donde podrán honrar a su linaje al viajar y así romper con esas lealtades invisibles que los atan, descárgalo aquí.
A veces creemos que no viajamos porque no hay dinero, tiempo o circunstancias…
Pero muchas veces es una lealtad inconsciente que dice:
"No puedo irme, porque nadie antes lo hizo”
Viajar, moverte, crecer o cumplir tus metas es una forma de HONRAR a tu linaje, NO de traicionarlo.
En el Pack Sanar para Prosperar y en el programa Constelando tus Metas, trabajamos estas lealtades invisibles que BLOQUEAN tu expansión personal y profesional.

Y recuerda:
Lo que se ordena adentro, florece afuera.



Interesante y cierto lo que mencionas, muchas personas permanecemos fieles a esa lealtad invisible de nuestros ancestros, igual yo, no sale adelante mi emprendimiento. Gracias